Las relaciones sexuales deberían ser una experiencia placentera, libre de dolor y vivida con naturalidad. Sin embargo, muchas personas experimentan molestias, dolor o dificultades durante el sexo y lo acaban normalizando o evitando hablar de ello.
Lo que muchas personas no saben es que el suelo pélvico tiene un papel fundamental en la función sexual, y que muchas de estas dificultades pueden estar relacionadas con su funcionamiento.
La buena noticia es que, en muchos casos, la fisioterapia de suelo pélvico puede ayudar a mejorar o resolver estas situaciones.
¿Qué son las disfunciones sexuales?
Las disfunciones sexuales son alteraciones que afectan al deseo, la excitación, el orgasmo o la comodidad durante las relaciones sexuales.
Pueden aparecer tanto en hombres como en mujeres y tener múltiples causas: físicas, hormonales, emocionales o relacionadas con el propio suelo pélvico.
Disfunciones sexuales
Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia)
Es una de las consultas más frecuentes. El dolor puede aparecer al inicio de la penetración o durante las relaciones.
A menudo está relacionado con un exceso de tensión o hipertonía del suelo pélvico, cicatrices, inflamación o falta de movilidad de los tejidos.
Vaginismo
El vaginismo es una contracción involuntaria de la musculatura del suelo pélvico que dificulta o impide la penetración.
Puede generar miedo al dolor, evitación de las relaciones y mucha frustración, pero con tratamiento adecuado suele mejorar significativamente.
Dificultad para alcanzar el orgasmo
El orgasmo depende en gran parte de la capacidad de contracción y relajación del suelo pélvico.
Cuando esta musculatura está debilitada o no se coordina correctamente, puede dificultar la respuesta sexual.
Disfunción eréctil
En los hombres, los músculos del suelo pélvico ayudan a mantener la erección y participan en la eyaculación.
Cuando estos músculos están debilitados o no trabajan correctamente, pueden contribuir a problemas de erección o control eyaculatorio.
¿Por qué pueden aparecer estas disfunciones?
Las causas suelen ser multifactoriales. Algunas de las más frecuentes son:
- Embarazo y parto
- Cirugías abdominales o pélvicas
- Dolor pélvico crónico
- Estrés o ansiedad
- Cambios hormonales (menopausia)
- Cicatrices o traumatismos
- Falta de conciencia corporal del suelo pélvico
En muchos casos, la musculatura del suelo pélvico se vuelve demasiado tensa o pierde su capacidad de funcionar de forma coordinada.
¿Cómo puede ayudar la fisioterapia de suelo pélvico?
La fisioterapia especializada permite evaluar cómo está funcionando la musculatura del suelo pélvico y abordar el problema desde un enfoque individualizado.
El tratamiento puede incluir:
- Terapia manual para mejorar la movilidad de los tejidos
- Técnicas de relajación y control muscular
- Ejercicio terapéutico específico del suelo pélvico
- Trabajo respiratorio y postural
- Educación para comprender mejor el propio cuerpo
El objetivo no es solo eliminar el síntoma, sino recuperar una función sexual cómoda, libre de dolor y satisfactoria.
Hablar de ello también forma parte del tratamiento
Las disfunciones sexuales siguen siendo un tema del que muchas personas sienten vergüenza al hablar. Esto hace que muchas veces se conviva con el problema durante años.
Pero el dolor en las relaciones sexuales, la dificultad para disfrutar o los problemas de erección no deberían normalizarse.
Con una valoración adecuada y el tratamiento correcto, muchas de estas situaciones pueden mejorar notablemente.
En FisioActive Santander trabajamos con personas con problemas en el suelo pélvico, destacando nuestro trabajo en la valoración y acompañamiento durante el tratamiento.
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